lunes, 15 de abril de 2013

LAS HABILIDADES COGNITIVAS EN NIÑOS PREESCOLARES. UN ESTUDIOCOMPARATIVO EN UN CONTEXTO DE POBREZA



RELATORIA DE LAS HABILIDADES COGNITIVAS EN NIÑOS PREESCOLARES. UN ESTUDIOCOMPARATIVO EN UN CONTEXTO DE POBREZA


Los estudios sobre las relaciones entre la pobreza y las habilidades cognitivas tienen más de setenta años de historia
ü  (Bradley y Corwyn, 2002).
ü  (Brooks-Gunn y Duncan, 1997
ü   Contini, 2000;
ü  McLloyd, 1998).

O’Donnell y Porto (2007) señalan, a partir de estudios realizados por el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) con población argentina, que los niños que viven en condiciones de pobreza presentan defi ciencias en su desarrollo, en muchas ocasiones exacerbadas por los défi cits nutricionales.

Cravioto (1993) demostraron que la malnutrición en la primera infancia aparece asociada con cambios en el funcionamiento psicológico posterior (pobres resultados en tests de inteligencia, retrasos del desarrollo, aprendizaje defectuoso).

La mal nutricion inciden en la autoestima, en la adopción de roles, en la autorregulación del comportamiento y en el rendimiento académico, entre otros aspectos, tanto en la infancia como en la vida adulta.

Los estudios mencionados han utilizado diseños metodológicos en los que se comparaban los desempeños de niños provenientes de hogares con numerosos indicadores de necesidades básicas insatisfechas (NBI) respecto a sus pares pertenecientes a familias con necesidades básicas satisfechas. Este contraste de contextos socioeconómicos permitió visualizar más claramente los efectos de la pobreza y una inadecuada nutrición en el desarrollo de los niños.

En la parte evolutiva del niño es la de relacionarse adecuadamente con pares y adultos, conformando vínculos interpersonales. Para ello es necesario que éste adquiera, practique e incluya en su comportamiento una serie de capacidades sociales que le permitan un ajuste a su entorno es un conjunto de conductas que permiten al individuo desarrollarse en un contexto individual o interpersonal expresando sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de un modo adecuado a la situación 

Las habilidades cognitivas aluden a las distintas capacidades intelectuales que demuestran los individuos al hacer algo.

En los niños, estas series de habilidades expresan esa especie de energía, denominada inteligencia, que permite resolver problemas satisfactoriamente. Estas habilidades son múltiples y derivan del modo en cómo el niño codifica, procesa y responde a los estímulos externos e internos. Las habilidades simultáneas implican un manejo de la información desde dimensiones espaciales, por lo que involucran procesos cognitivos de percepción, categorización y síntesis. Habilidades tales como memoria a corto y largo plazo, habilidad espacial, organización perceptiva, coordinación visomotora, relaciones entre la parte y el todo, distinción entre el detalle esencial y el accesorio, formación de conceptos no verbales, aparecen derivadas del procesamiento cognitivo simultáneo.

La vinculación con los otros le posibilita no sólo el manejo de las emociones sino la internalización de pautas y roles, elementos esenciales para un desenvolvimiento eficaz en periodos posteriores. la necesidad que niño desarrolle habilidades para resolver exitosamente conflictos con pares o poder jugar con niños desconocidos

En el ámbito escolar, las habilidades cognitivas simultáneas están implicadas en el reconocimiento de números y letras, en la interpretación de ilustraciones o estímulos visuales (mapas, por ejemplo), en resumir y comparar, en comprender principios científicos y participar en tareas complejas como la lectura y la aritmética

El enfoques evolutivos coinciden en señalar que en los años preescolares o de niñez temprana las adquisiciones motrices y mentales favorecen el desarrollo social y emocional del niño, por lo que la enseñanza y práctica de habilidades este periodo se acrecientan las interacciones sociales del niño, sobre todo por su ingreso al ámbito escolar.

Se trató de un estudio descriptivo, no experimental, comparativo transversal (Hernández Sampieri, Fernández Collado y Baptista Lucio, 1998) por el cual se compararon dos grupos de niños preescolares según diagnóstico nutricional, sexo y niveles de pobreza.

Participantes
La muestra intencional incluyó a 283 niños (149 mujeres y 134 varones), con y sin diagnóstico de desnutrición, de 3 a 5 años asistentes a control pediátrico a Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS)

Instrumentos
1.    Batería de Evaluación de Kaufman para niños (KABC).
2.    2. Encuesta sociodemográfi ca:

Estas pruebas son muy importante e interesante ya que examinan los niveles que puede obtener la pobreza donde puedan incluir a aquellos padres con una escolaridad superior a primaria completa y con ocupaciones estables de baja calificación. Por su parte, el nivel mayor incluyó a aquellos progenitores que presentaran un nivel educativo mínimo y ocupaciones inestables o sólo ligadas a planes sociales.

Los resultados son respuestas de aquellas pregunta donde muestran con exactitud la realidad que viven los niños y niñas en el contextos de pobreza, cuentan con habilidades sociales para afrontar situaciones cotidianas, ya que no se observaron diferencias estadísticamente significativas en las puntuaciones del instrumento diseñado para este estudio. A pesar de la adversidad asociada a la pobreza, estos niños han logrado adquirir una serie de habilidades sociales, tales como saludar, mencionar su nombre, adaptarse a los juegos de otros niños, halagar a sus padres, denunciar cuando otro niño le hace algo desagradable, iniciativa para vincularse con pares no conocidos, comportamientos cooperativos, expresión de sentimientos positivos en sus interacciones con adultos, entre otros.

EL DESARROLLO DEL LENGUAJE EN EL PREESCOLAR: ALGUNOS RESULTADOS.



RELATORÍA
EL DESARROLLO DEL LENGUAJE EN EL PREESCOLAR: ALGUNOS RESULTADOS.

El lenguaje, además de ser una herramienta básica para comunicarnos con nuestros semejantes, nos permite estructurar y ordenar la realidad que nos rodea, promueve determinadas formas de pensar, analizar y reflexionar sobre la experiencia cotidiana. Sin lenguaje, o con lenguaje deficiente, las oportunidades de la vida se nos restringen muchísimo: nuestra sociedad es esencialmente una sociedad que se apoya en la palabra.

El lenguaje infantil, en su etapa preescolar, tiene varias fases muy diferenciadas entre sí. Su evolución es la más destacada dentro de toda la infancia pues le permite el paso de una imposibilidad total de comunicación concreta al más completo intercambio de ideas.

Hoy día comprobamos que, a nivel escolar, hay una proporción mayor de fracaso, atribuida, a lo menos en parte, a un desarrollo lingüístico diferente al esperado por la escuela. Esto nos llevó a interesarnos en estudiar el lenguaje de los niños pobres, más específicamente a comparar el desarrollo del lenguaje en niños pobres que asistían a jardines infantiles con los que permanecían en sus casas.

El progreso del lenguaje oral tiene un papel primordial en la educación ya que está vinculado con los seis campos formativos de desarrollar en el actual programa de preescolar y por medio de el los niños tienen la posibilidad de expresar o interpretar cualquier tipo de información observada en la realidad inmediata e incluso dar a conocer las fantasías que el pequeño tiene.
El entorno social tiene influencia sobre lo que el niños piensa y como lo piensa, las estructuras sociales también tienen peso sobre las estructuras de conocimiento, las cuales afectan directamente los procesos cognitivos indicadores del coeficiente intelectual. El conocimiento y las habilidades se transmiten de generación en generación a través de la cultura

Nivel léxico-semántico: Para el estudio, descripción y análisis de este nivel lingüístico, que contempla las categorías de palabras y su valor referencial, hemos hecho uso del concepto de campo o dominio semántico de Nida
(1975).

El lenguaje es la expresión más compleja y diferenciada de la función simbólica. Por ello la dimensión semántica del aprendizaje de la lengua no  puede reducirse al ámbito de la comunicación. Participa también de la elaboración de conceptos y de la plasmación en comportamientos.
La producción de las primeras palabras por el niño supone un logro muy interesante: las palabras son el resultado de la fusión de secuencias fonéticas y de significados.


Las estructuras sintácticas de una lengua son limitadas, sin embargo pueden dar lugar a un número no limitado de mensajes posibles. Este hecho es posible gracias a una característica de la lengua denominada recursividad. También la recursividad ofrece la posibilidad teóricamente indefinida de ir encajando unas estructuras sintácticas dentro de otras.



El nivel fonético-fonológico es un cambio influido básica por factores internos, relacionados con las propiedades articulatorias o facilidad de articulación como la asimilación fonética, la disimilación y otros fenómenos como la epéntesis o elisión de sonidos. La Fonología es la ciencia que estudia los fonemas, que se representan entre barras: /b/, /d/. El sonido es la realización concreta e individual de un fonema pronunciado por una persona. Los hablantes producen variantes diferentes de un mismo fonema. La Fonética es la ciencia que estudia los sonidos, que se representan entre corchetes: [d], [ð].



En el desarrollo pragmático resulta fundamental la intencionalidad. El niño va des­cubriendo que puede expresar sus intenciones mediante el lenguaje. Como esta tarea es compleja, los padres suelen ayudar al niño construyendo un «andamiaje» (Bruner, 1986), interpretando lo que el niño va a decir antes de que lo diga y ayu­dándole a expresarse.

Pragmático se analizan diferentes variables relevantes para la comprensión de un enunciado o para explicar la elección de determinadas formas de realizar el enunciado en función de los factores contextuales. Entre las variables relevantes están:
La situación: En esta parte se analiza el lugar y el tiempo donde ocurre el discurso. El contexto socio-cultural. Las personas presentes y el tipo de relación.
La información presuntamente compartida, concreta.

El emisor
Destinatario
Enunciado y el tono de mensaje


Nivel paralingüístico: La importancia funcional que este tipo de comunicación tiene, desde una perspectiva lingüística general, es especialmente notoria en las primeras etapas de desarrollo evolutivo. El lenguaje gestual o paralenguaje, no sólo cumple con una función reguladora de la intención verbal, al igual que lo hacen diversos rasgos prosódicos, sino que además esta función de control se traduce en marcas de mayor o menor intimidad entre el emisor y el receptor en el proceso de comunicación oral, como también se le atribuye un valor convencional de tipo social y afectivo en la expresión de emociones y sentimientos.

El tono triste, alegre, entrecortado o fuerte con que alguien dice un ¡HOLA! O un ¡ADIÓS!, la rapidez o lentitud con que se habla, el énfasis al pronunciar ciertas palabras son rasgos que tiene valor significativo. Además, al hablar aparecen normalmente elementos que pueden no ser conscientes, pero que modifican la compresión del mensaje en algún sentido. Algunas características que acompañan a la información paralingüística como:
La intensidad o el volumen de la voz.
La velocidad de emisión de los enunciados.
El tono y las variantes de entonación y la duración de las sílabas.
El llanto, la risa, el ritmo, la fluidez, el control de órganos respiratorios y articulatorios, etc.
Permiten extraer información sobre el estado anímico u otra información contextual sobre el emisor y constituyen algunos de los principales elementos paralingüística

EL ADULTO COMO FACILITADOR DEL LENGUAJE

El adulto como mediador Es del todo obvio que sin la mediación del adulto el niño llegará tarde a la literatura, y lo más probable es que no llegue. El adulto es el puente insustituible. Y para que ese puente funcione bien, son necesarios ciertos requisitos



Disposición
El primero de ellos es la disposición.  Una buena disposición significa que el adulto comprende y valora el asunto, que está convencido de su importancia. A partir de aquí, comienza a tener solución el eterno problema de la falta de tiempo, ya que entonces el trabajo de iniciar al niño en el disfrute literario será situado entre las prioridades de la "agenda". Y como sabemos, para las cosas priorizadas el tiempo aparece, aunque sea a costa de otras cosas. Todo depende, obviamente, de nuestra escala de prioridades. Mientras el adulto no asuma  que el tiempo dedicado de este modo al niño es una "inversión" a largo plazo ―que promete frutos no cuantificables pero valiosísimos―, no habrá solución. Se requiere, por tanto, un profundo convencimiento, una especie de fe.
Capacidad de disfrute
La buena disposición del adulto implica también una capacidad de disfrute de ese trabajo, de modo que no le represente un "trabajo", ni un sacrificio de su tiempo, sino  un espacio de relajación y diversión, un espacio de auténtica sanación en medio de tantas cargas cotidianas. (El adulto  a menudo necesita convencerse de la necesidad y utilidad de hacer algo que en el fondo le gusta, para hacerlo  sin peso de conciencia. En este caso puede estar tranquilo.)
Memoria de la infancia
Otra gran ayuda para el adulto puede ser su propia memoria de la infancia: todo lo que esté en su memoria selectiva, de carácter anecdótico, emocional y sensorial: deseos, alegrías, imágenes, amores, rechazos, miedos, vergüenzas, curiosidades, sensaciones, etc. En la medida en que esa memoria sea rica, le será más fácil comprender las reacciones de los niños, e imaginar sus procesos más íntimos. En realidad, es la mejor clave que puede poseer el adulto para penetrar aunque sea un poco en el misterio de la infancia. Vale la pena que el adulto ejercite en este sentido su memoria, que medite detenidamente sobre su infancia tratando de recordar episodios, sensaciones, imágenes, emociones, afectividades, por intrascendentes que parezcan. Pero, atención: de ningún modo olvidará que cada historia personal es única, y que sería un error suponer que cuanto hubo o no hubo en su infancia tiene que haberlo o no haberlo en la de todo el mundo. La inteligencia de la memoria radica precisamente en saber distinguir lo general y lo particular en la experiencia vivida.
Orientación específica
Finalmente, el adulto por lo común necesita una orientación específica, de carácter profesional, que le ayude en esa función de puente entre los niños y la literatura. Una orientación que contribuya a que él mismo, como adulto, vaya disfrutando cada vez más, en la práctica, del lenguaje y el juego literarios.  Ese es el sentido de un curso o taller  especializado, sobre todo en lo relativo a manejo de repertorio, calidad de lectura y oralidad literaria.






JUEGO, PENSAMIENTO Y LENGUAJE: JEROME BRUNER



RELATORIA JUEGO, PENSAMIENTO Y LENGUAJE

JEROME BRUNER


En primer lugar, en el juego se reduce la gravedad de las consecuencias de los  errores y los fracasos. En el fondo, el juego es una actividad seria que no tiene consecuencias frustrantes para el niño. Se trata, en suma, de una actividad que se justifica por sí misma. En consecuencia, el juego es un excelente medio de exploración que de por sí infunde estímulo.

En segundo lugar, el juego se caracteriza por una conexión bastante débil entre los medios y los fines. No es que los niños no busquen una finalidad y no empleen medios para obtenerla en el juego, sino que a menudo cambian de objetivos cuando ya están actuando, para adaptarse a los nuevos medios o viceversa. Tampoco es que los niños actúen así solamente porque se les presentan obstáculos, sino por emoción y júbilo. El juego sirve como medio de exploración y también de invención.

Tercer lugar, a pesar de su variedad,el juego rara vez es aleatorio o casual, sino más bien, por el contrario, parececomo obedecer a un plan.

Cuarto lugar, se dice que el juego es una proyección de la vida interior hacia el mundo, en contraste con el aprendizaje, mediante el cual interiorizamos el mundo externo y lo hacemos parte de nosotros mismos.

El autor describe las funciones que tiene el juego:
ü  Evita la frustración, ya que al jugar los errores ni los   fracasos chocan directamente al niño, este al estar en un medio de exploración se siente estimulado y le da ánimos para seguir adelante.
ü  Al jugar el niño no tiene un fin determinado, puede haberlo tenido en los comienzos del juego pero durante este, pero el fin va cambiando mientras el niño se adapta a los materiales o al medio o mientras su imaginación lo desee. Los niños no se preocupan de los resultados.
ü  El juego no es siempre casual, según Joyce sería una “idealización”. Los juegos de roles por ejemplo suelen cumplirse a la perfección
ü  El juego es una exteriorización de lo interno, una proyección del mundo interior. (lo contrario del aprendizaje mediante el cual interiorizamos el mundo externo)
ü  El juego ante todo es una fuente de diversión

Es importante saber hasta qué punto se ha de fomentar la competitividad en los juegos de los niños sin sobrepasar el límite a partir del cual el juego deja de ser libre. Una cosa es servirse del juego como agente de socialización de forma espontánea y otra cosa es explotarlo.
El juego principalmente con el objetivo de fomentar la salud mental de los niños es también correr el riesgo y dejar que el niño juegue libremente en un entorno apropiado, con materiales ricos y buenos modelos culturales en que pueda inspirarse.

El niño no solamente está aprendiendo el lenguaje sino también su utilización combinatoria como instrumento de pensamiento y de acción ya que es Importante el niño domine su propio idioma que los posibles errores no traigan demasiadas consecuencias.

Lo que permite a un niño desarrollar todo su poder combinatorio no es el aprendizaje de la lengua o de la forma de razonar, sino las oportunidades que tenga de jugar con el lenguaje y con el pensamiento. Además, el juego verdadero tenía que estar libre de toda restricción impuesta por adultos y ser completamente autónomo con respecto a ellos. El juego verdadero, en una palabra, era un puro producto de la espontaneidad individual donde el desarrollo del pensamiento puede estar determinado en gran medida por la posibilidad de diálogo, que se va interiorizando hasta ser capaz de seguir su curso dentro de la propia mente.

En el juego se pueden aprender diferentes cosas que pueden influir en la vida madura del niño, ya que es una forma de desarrollo intelectual, los padres tratan siempre de enseñar juegos con un “fin” algo como una enseñanza, pero, el problema de esto es que cuando los adultos tratan de controlar los juegos, los niños pueden perder iniciativa   y también se pueden aburrir, ya que un juego esquematizado con limites no deja que se desenvuelvan ni   puedan cambiar el medio según sus fantasías.
Bruner propuso a unos niños de una escuela un juego que consistía en sacar un objeto de dentro de una caja transparente situada en el centro del aula sin acercarse a ella. Para hacerlo tenían que utilizar palos, cordeles y pinzas.

Organizó a los niños en tres grupos. 
ü  A los del primero, les dejó jugar libremente con el material antes de explicarles el juego. 
ü  A los del segundo grupo les dio alguna explicación y les hizo alguna demostración de cómo construir una vara que les permitiera conseguir el objeto, pero no les dejó jugar con el material. 
ü  A los del tercer grupo les dejó jugar un poco y les dio alguna explicación. El resultado fue muy ilustrativo, los niños del primer grupo fueron los que antes y mejor acabaron el juego y también los que superaron mejor las frustraciones.

Según Bruner, cada una de estas etapas se corresponde con un modo de representación del mundo y las denomina de la siguiente manera:

•Modo inactivo: se forma con la manipulación de los objetos.
•Modo icónico: se forma con la visión y permite comparar además de reconocer.
• Modo simbólico: lleva a la abstracción, el lenguaje, las ideas y la comprensión de las acciones
Podemos concluir que las personas aprendemos de forma más natural con la experimentación que con el aprendizaje teórico. Pero para que eso sea posible, se requiere un entorno en el que la experimentación sea libre, sin riesgos y donde no se castiguen los errores, un entorno comparable al que debería darse en el mundo de los juegos de la niñez.
Las funciones fundamentales del juego infantil, son las siguientes:


Ø  El juego supone una reducción de las consecuencias que pueden derivarse de errores que cometemos.
Ø  El juego es una actividad que no tiene consecuencias frustrantes para el niño.
Ø  El juego es en sí mismo un motivo de exploración.
Ø  Los niños no perciben los fines, ni dejan de utilizar los medios que llegan a ellos, sino que muy a menudo cambian estos fines, para que encajen con medios que acaban de descubrir. Los niños modifican aquello que están tratando de lograr y permiten que sus fantasías sustituyan esos objetivos.
Ø  A pesar de su riqueza el juego no sucede al azar o por casualidad. Por el contrario, se desarrollo en función de algo en lo que ha llamado “escenario”. Utilizando las palabras de Joyce se puede decir que el juego es una “epifanía de lo ordinario, una idealización, un puro dilema”.
Ø  Se dice que el juego es una proyección del mundo interior y se contrapone al aprendizaje.
Ø   El juego proporciona el placer. Incluso los obstáculos, que con frecuencia establecemos en el juego, nos proporciona un gran placer cuando logramos superarlo.
Ø  El juego es un medio para poder mejorar la inteligencia.
Ø  La regla del juego consistía en alcanzar la tiza permaneciendo a distancia.





UNIVERSIDAD DE LOS LLANOS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y DE LA EDUCACIÓN
ESCUELA DE PEDAGOGÍA
LICENCIATURA EN PEDAGOGÍA INFANTIL




RELATORIA JUEGO, PENSAMIENTO Y LENGUAJE

JEROME BRUNER


DOCENTE:
ENID AREVALO




ESTUDIANTES

ALEJANDRA ARROYABE   2601




IV SEMESTRE
GRUPO 2

                                                                                             

VILLAVICENCIO – META
02-MARZO-  2012